Hogar de Niños 'El Redil’ en Santa Cruz.

El hogar de niños en Santa Cruz fue construida principalmente para los niños quienes viven en la cárcel. En Bolivia, cuando los padres tienen que entrar en la cárcel por romper leyes, generalmente llevan a sus niños a la cárcel porque no hay quien para tomar la responsabilidad de criar y enseñar a los niños. Puedes imaginar que no es un lugar muy seguro para criar a niños.

Cuando Dick y Teresa Altena se dieron cuenta de este problema por primera vez, había entre 800 y 1000 niños en la cárcel. Decidieron empezar su trabajo misionario con este grupo de niños en particular. No había cooperación entre ellos y las autoridades en el principio. Este si cambió en los años siguientes, y otras organizaciones también seguían la visión de Mision Timoteo, y empezaron a preocuparse y trabajar con estos niños olvidados.

La primera unidad de “El Redil” se abrió en enero 1996.

Spelen

Desde esta fecha, “El Redil” crecía mucho y ahora parece más a un pueblito. Hay lugar para aproximadamente 50 niños.

El Redil consiste en:

  • Cinco unidades, casas donde hasta diez niños pueden vivir en familia como una familia tipica.
  • Una casa para el director y su familia, y otras casitas para los trabajadores
  • Algunas casitas para trabajadores
  • Una cocina central y un comedor/sala de comunidad grande para actividades en grupo
  • Una biblioteca, unos lugares de servicios y un patio de recreo para los niños
  • Guardería Infantil ‘Manitos a la Obra’

    Buiten spelenManitos a la Obra empezó en el año 2000 como un pre kínder y kínder para los niños viviendo en el hogar El Redil. Muy pronto, nos dimos cuenta de que había una necesidad grande entre las mujeres del barrio que rodea Misión Timoteo. Ellas necesitaban trabajar para apoyar y proveer para sus niños, y en muchos casos el padre no estaba. Por eso, muchos de los niños estaban encerrados en la casa durante el día, a veces con un hermano o hermana que también eran menores de edad. Misión Timoteo rápidamente fundó un programa con guardería, dejando a las madres trabajar sin preocuparse de sus niños todo el tiempo. En este momento (2013), tenemos a 75 niños inscritos en Manitos a la Obra.

    Tenemos buenos contactos con los padres. También les ofrecemos la posibilidad de asistir a unas clases de higiene, preparación de comida, educación de familia etc. Estos contactos también lo hacen posible llevar al evangelio al barrio.

    Lekker spelen